La rehabilitación vestibular (RV) tiene como objetivos eliminar los síntomas del vértigo, disminuir la inestabilidad y el riesgo de caídas e incorporar al paciente a sus actividades habituales lo antes posible.
Comprende un conjunto de actividades y ejercicios dirigidos a promover la máxima compensación posible del sistema vestibular o, en caso necesario, a seleccionar estrategias adecuadas de sustitución.
Se basa en la utilización de una plataforma dinamométrica conectada con un ordenador, que permite la visualización en la pantalla por el médico y el paciente de su centro de gravedad, observando los desplazamientos que se provocan cuando modificamos su postura. A día de hoy, la única prueba objetiva para detectar la existencia real de inestabilidad después de un latigazo cervical es la plataforma de posturografía.
De los estudios publicados se traducen los siguientes resultados: